EL ryu es
una institución que se dedica a desarrollar a verdaderos seres humanos y
prepararlos para vivir el mundo en la actualidad. A pesar de los procesos
chocantes, con sí mismos y con los demás, que pasan los miembros, poco a poco
se convierten en personas más dedicadas y más funcionales.
Estudiamos
la situación en general, el ambiente en el que nos desarrollamos y quiénes
somos, para concluir conociendo que antes de que se nos diese elección, éramos
exactamente lo que otras personas hacían de nosotros porque nos dejábamos llevar
por nuestras emociones en vez de mantenerse bajo control.
Los temas
que se manejan son a la vez simples y avanzados, desde actitudes
representativas de una cultura hasta aquello que rige dentro de los individuos,
la importancia de lo sagrado y los estallidos/berrinches emocionales.
Un
seminario no se completa sin un estudio detallado de cualquier material que se
presente, se trata de hacer preguntas y de encontrar respuestas, de entender y
de saber cómo pensar. Es muy importante desarrollar la habilidad de cuestionar
lo que sabemos, en quienes confiamos, en lo que creemos y en lo que hacemos, además
de muchas otras cosas que resultan útiles para conocer (aquello que no se puede
conocer, no nos molestamos en indagar al
respecto, excepto las razones mismas por las cuales hay seres humanos que
deciden desperdiciar sus vidas haciendo preguntas sin respuesta.)
El
desarrollo dentro del ryu es físico y mental. Nos dedicamos a cumplir con
nuestro deber, todo lo que hagamos que no esté al servicio de nuestra misión y
nuestro propósito nos está deteniendo como un ancla y debe irse. Un ejemplo: de
nada sirve fumar si el objetivo es tener una vida saludable, por otra parte,
tiene total sentido fumar si tenemos en mente morir por alguna enfermedad
respiratoria. Ahora, ¿Por qué deciden muchas personas hacer aquello que no está
en sus mejores intereses? Simple. Los seres humanos tienen la costumbre de ser estúpidos
y son bastante hábiles en ese aspecto.
¿Qué si es difícil?
Claro, pero también es muy simple, no hay “cartas bajo la manga”, ni trucos, ni
mucho menos ilusiones de por medio entre lo que somos y lo que queremos ser. Tan
sencillo como “Si quieres ser atleta, pues ponte a entrenar” y en la medida que
se cumpla con el medio, es la medida en la que alcanzaremos el objetivo. Todos
somos mediocres hasta que hacemos lo excelente, entonces somos excelentes,
porque somos lo que hacemos y hacemos de acuerdo a lo que somos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario