Las personas por rumbos de Tijuana, Baja
California, Mexico no son extremistas religiosos, sin embargo puedo ver sus
patrones fastidiosos manifestándose prácticamente cada vez que respiran. Lo
molesto no son sus ideas de por sí, sino cualquier manifestación de las mismas.
Uno de mis problemas principales con las
actitudes comunes es la falta de apreciación del tiempo de las demás personas.
De alguna manera, los miembros de la población en general, actúan como si todos
tuvieran el tiempo para regalarle a esta persona y que todos DEBERIAN tenerles
la paciencia necesaria porque “son importantes” sin razón alguna.
Ahora, la manifestación de esta idea está
en las costumbres a no solamente llegar tarde, sino a entregar trabajos tarde y
a supuestamente justificarse con cualquier excusa barata que se acaban de sacar
de la manga (por no mencionar otro lugar desagradable). Profundizando rápidamente
al respecto, me asombra la capacidad de doble-pensamiento que manejan estas
personas para no solo mentir, sino también creerse su mentira, llegando a un
punto intermedio y confuso donde saben que están mintiendo y, a la vez, se
engañan a si mismos. Lo considero como un sistema de defensa cognitivo para
proteger la auto-imagen del “empleador” de la táctica, para no sentirse
insuficiente al no haber podido cumplir y evitar cualquier desprecio por su
propia falta de ética al mentir para salvarse de las consecuencias por su
propia insuficiencia (o, si es que no se salvan, de hacer ver las consecuencias
como injustas).
Otra de esas costumbres perversas que tanto
considero molestas es la de realizar las cosas “a medias”. Esto demuestra la
falta de compromiso que tiene el ciudadano típico por sus deberes y con sus
personas alrededor. Generalmente esto de realizar las tareas (o cualquier tipo
de actividades) se reserva a el segmento que les haga sentirse bien, lo demás lo
evitan por completo. Es la misma actitud que un niño que quiere hacer lo que se
le dé la gana siempre que pueda, y de lo contrario estalla en berrinche.
Las consecuencias de completar sólo la
parte cómoda de cualquier actividad es que realmente nunca termina bien. No
hacen trabajos ni forman relaciones personales de verdad. No pavimentan sus
banquetas correctamente. No planean la ciudad de la manera más eficiente. Ni
siquiera son capaces de concebir la idea de que tal vez la tarea escolar es útil
o que leer por su cuenta libros de calidad tendría grandes cambios positivos en
sus vidas.
La falta de KAIZEN en esta sociedad es un
verdadero fastidio para mí, sin embargo puedo decir también que gracias a esa
misma falta de KAIZEN tendré trabajo como instructor una vez que sea reconocido
el programa y yo obtenga los necesarios reconocimientos de Shodai y de
Mamba-Ryu.
Es curioso cómo (dis)funcionan las personas
hoy en día, ni siquiera son buenos tomando decisiones que favorezcan su propia
comodidad. Usualmente por su falta de cuidado acaban en lugares o situaciones “peligrosas”
que acaban costándoles muy caro, en el sentido monetario y en el sentido
emocional. Supongo que lo uno va con lo otro. Con eso me refiero a que si tuviesen
las ganas se esforzarían por tener una perspectiva más amplia tomarían decisiones
que van más de acuerdo a sus intereses. Pero siendo mediocre, hasta lo malo le
sale mal. Eso sí que me recuerda a “Tangaro el idiota” que nada le salía bien
porque era idiota.
Es intolerable que cada 5 a 10 minutos se
escucha alguna fracesita relacionada con “dios”. ¡Sin mencionar que todas esas tonterías
que agradecen son mentira! “Gracias a dios porque mi mama se alivió de la gripe”
rayos, ¿quizá su sistema inmune haya tenido que ver algo al respecto, así como
el tratamiento de medicinas y una dieta más balanceada? “Gracias a dios por
esta comida” ¿Y que hay del cocinero? Mejor dicho, ¿Qué hay de quien compro la comida? Nada. Ellos no
tuvieron nada que ver. Sin embargo lo contrario aplica a las cosas negativas,
nada de las desgracias del mundo son causadas por su dios, es culpa de los
seres humanos. La verdad que a veces siento la reacción fisiológica de tener
asco y ganas de vomitar a la vez cuando los seres humanos hacen una gran
estupidez como esta.
Hay más cosas de que platicar y otras de
las cuales tengo que leer. Se me fue el día, yo tenía pensado que utilizaría mi
Arduino, un controlador programable que me regalo mi primo de navidad para que
me familiarizara con objetos comunes en las ingenierías de clase eléctrica. Es útil
dado que no es lo mismo leer del tema que aprender con este controlador y su
manual. También amplia la perspectiva al flujo de energía, orden de un sistema
y lo que múltiples piezas con funciones simples se pueden convertir con el
manejo de recursos correcto. Otro día será.
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