jueves, 26 de febrero de 2015

Problemas con el estilo de vida y sus consecuencias indirectas de la gente por estos rumbos

Las personas por rumbos de Tijuana, Baja California, Mexico no son extremistas religiosos, sin embargo puedo ver sus patrones fastidiosos manifestándose prácticamente cada vez que respiran. Lo molesto no son sus ideas de por sí, sino cualquier manifestación de las mismas.

Uno de mis problemas principales con las actitudes comunes es la falta de apreciación del tiempo de las demás personas. De alguna manera, los miembros de la población en general, actúan como si todos tuvieran el tiempo para regalarle a esta persona y que todos DEBERIAN tenerles la paciencia necesaria porque “son importantes” sin razón alguna.
Ahora, la manifestación de esta idea está en las costumbres a no solamente llegar tarde, sino a entregar trabajos tarde y a supuestamente justificarse con cualquier excusa barata que se acaban de sacar de la manga (por no mencionar otro lugar desagradable). Profundizando rápidamente al respecto, me asombra la capacidad de doble-pensamiento que manejan estas personas para no solo mentir, sino también creerse su mentira, llegando a un punto intermedio y confuso donde saben que están mintiendo y, a la vez, se engañan a si mismos. Lo considero como un sistema de defensa cognitivo para proteger la auto-imagen del “empleador” de la táctica, para no sentirse insuficiente al no haber podido cumplir y evitar cualquier desprecio por su propia falta de ética al mentir para salvarse de las consecuencias por su propia insuficiencia (o, si es que no se salvan, de hacer ver las consecuencias como injustas).
Otra de esas costumbres perversas que tanto considero molestas es la de realizar las cosas “a medias”. Esto demuestra la falta de compromiso que tiene el ciudadano típico por sus deberes y con sus personas alrededor. Generalmente esto de realizar las tareas (o cualquier tipo de actividades) se reserva a el segmento que les haga sentirse bien, lo demás lo evitan por completo. Es la misma actitud que un niño que quiere hacer lo que se le dé la gana siempre que pueda, y de lo contrario estalla en berrinche.
Las consecuencias de completar sólo la parte cómoda de cualquier actividad es que realmente nunca termina bien. No hacen trabajos ni forman relaciones personales de verdad. No pavimentan sus banquetas correctamente. No planean la ciudad de la manera más eficiente. Ni siquiera son capaces de concebir la idea de que tal vez la tarea escolar es útil o que leer por su cuenta libros de calidad tendría grandes cambios positivos en sus vidas.
La falta de KAIZEN en esta sociedad es un verdadero fastidio para mí, sin embargo puedo decir también que gracias a esa misma falta de KAIZEN tendré trabajo como instructor una vez que sea reconocido el programa y yo obtenga los necesarios reconocimientos de Shodai y de Mamba-Ryu.
Es curioso cómo (dis)funcionan las personas hoy en día, ni siquiera son buenos tomando decisiones que favorezcan su propia comodidad. Usualmente por su falta de cuidado acaban en lugares o situaciones “peligrosas” que acaban costándoles muy caro, en el sentido monetario y en el sentido emocional. Supongo que lo uno va con lo otro. Con eso me refiero a que si tuviesen las ganas se esforzarían por tener una perspectiva más amplia tomarían decisiones que van más de acuerdo a sus intereses. Pero siendo mediocre, hasta lo malo le sale mal. Eso sí que me recuerda a “Tangaro el idiota” que nada le salía bien porque era idiota.
Es intolerable que cada 5 a 10 minutos se escucha alguna fracesita relacionada con “dios”. ¡Sin mencionar que todas esas tonterías que agradecen son mentira! “Gracias a dios porque mi mama se alivió de la gripe” rayos, ¿quizá su sistema inmune haya tenido que ver algo al respecto, así como el tratamiento de medicinas y una dieta más balanceada? “Gracias a dios por esta comida” ¿Y que hay del cocinero? Mejor dicho, ¿Qué hay de quien compro la comida? Nada. Ellos no tuvieron nada que ver. Sin embargo lo contrario aplica a las cosas negativas, nada de las desgracias del mundo son causadas por su dios, es culpa de los seres humanos. La verdad que a veces siento la reacción fisiológica de tener asco y ganas de vomitar a la vez cuando los seres humanos hacen una gran estupidez como esta.

Hay más cosas de que platicar y otras de las cuales tengo que leer. Se me fue el día, yo tenía pensado que utilizaría mi Arduino, un controlador programable que me regalo mi primo de navidad para que me familiarizara con objetos comunes en las ingenierías de clase eléctrica. Es útil dado que no es lo mismo leer del tema que aprender con este controlador y su manual. También amplia la perspectiva al flujo de energía, orden de un sistema y lo que múltiples piezas con funciones simples se pueden convertir con el manejo de recursos correcto. Otro día será.

No hay comentarios:

Publicar un comentario