martes, 15 de marzo de 2016

Para cuando algún día pueda escribir: una idea que me parece interesante

[Se pedirá permiso y consejo para poder utilizar adecuadamente y oficialmente temas que se presentan en Mamba-Ryu sobre la condición humana e incorporar y honrar la ideología como es debido.]

El texto se divide en dos partes, mismo mundo, pero una serie de sucesos alternativos a explorar.
La primera parte del libro se llama “Individuo” donde trata sobre las aspiraciones esencialmente occidentales a ser único, un héroe, todas las cosas relevantes a ser “el elegido” con una misión sagrada. Claro que esta es una historia donde las cosas salen misteriosamente bien para una persona y acaba logrado grandes cosas por su gente, que también recibe muy bien los sucesos. Si no fuera por la cantidad de bajas humanas, pérdidas materiales y tecnológicas, habría sido ideal, utópico un “se acabó” feliz, imaginario como solo una religión podría idear y creer.
El peso de la responsabilidad auto-impuesta implicaba un sacrificio Grande para el héroe, pero este sin dudar lo toma, con tal de traer una solución a las múltiples catástrofes que estaban sucediendo en el resto del mundo, un acto de compasión más que nada puesto que nadie le juzgaría por no hacerlo.

La segunda parte del libro es una secuela a los eventos que recientemente fueron resueltos. Pero le ha costado más que su vida al héroe. Por qué ahora ha causado unas circunstancias en donde no le es posible cumplir con su identidad. Esta parte se llama “colectivo” y es donde el individuo descubre de que otras maneras puede aportar a su gente sin tener que ser necesariamente especial dentro de la sociedad. Es también donde descubre que ni todo el poder del universo podría ocasionar los cambios que son precisos para salvar a su gente a largo plazo.

Inicialmente el personaje es impulsado por el vacío existencial de saber que fue pero jamás volverá a ser, su sombra le lleva a cometer acciones que comprometen la seguridad de las personas a su alrededor con tal de volver a su estado de gloria anterior, pero acaba en una falla garrafal que solo le aliena más del mundo en el que vive y se sumerge en perversiones intentando huir de la condición humana típica de una falta de propósito en absoluto. Finalmente, no logra salir del anonimato.

A raíz de ciertos sucesos (muy largos, dolorosos y profundos), el personaje se da cuenta que durante todo este tiempo ha sido una persona egoísta. Su motivación principal no había sido salvar a los demás, sino adquirir gloria y poder. Su única acción altruista había sido aquella que le había puesto en estas condiciones en las cuales no paraba de sufrir.

Pero ahora se daría cuenta de que él no es importante de por sí, ni nadie más. No hay ninguna predisposición cósmica a que algunas personas son necesarias y otras no. Sin embargo e independientemente de los individuos, por lo menos para su especie, si había algo que permanecía constante y necesario (a pesar de detalles diferentes) para que la gente sobreviviera: la sociedad.

De ahí es donde se ocupa de aportar como más pueda a la sociedad en general.

[No tiene que iniciar algo por sí mismo, ni siquiera tiene que descubrirlo por su cuenta, lo importante es que se dedica a ello y que el enfoque principal ya no es sus propias circunstancias]

Paradójicamente, es en el segundo libro donde el individuo en verdad se vuelve importante ya que cualquier persona podría haber logrado lo que él consiguió anteriormente, pero hay una elite muy contada de individuos que han podido dedicar el resto de sus vidas a que el mundo esté mejor.

Conclusión y cierre: “Viento y sombras”
Epilogo: “Tradición”.


Nótese que las ideas de Mamba se manifiestan principalmente en la segunda parte del libro, esto es deliberado, ya que la primera parte se centra en lo que es vivir y pensar sin Mamba. En la segunda parte se muestra este paradigma como la solución a los problemas existenciales y más. Dada mi falta de experiencia, dejare esto como una idea y una propuesta para el futuro, quizá sea útil, quizá no. Pero espero sea considerada.

lunes, 14 de marzo de 2016

Notas breves sobre patrones recientes.

Despues de un rato (¿Dos horas y media?) de jugar ajedrez me he dado cuenta que tengo por lo menos 3 problemas fundamentales en mis procesos de pensamiento.
1. Al inicio de una partida me hace falta evaluar adecuadamente resultados mas inmediatos en vez de seguir principios abstractos que a veces se desencadenan positivamente y a veces negativamente.

2. Al ver una "oportunidad futura" el plan no es el problema. El problema es que tengo fallas al considerar son los detalles y de vez en cuando alguna pieza enemiga en la formacion escapa mi percepcion. Finalmente tengo la tendencia a dejar un plan estatico a pesar de lo que suceda en vez de hacer actualizaciones constantes a cada movimiento.

3. Al tener la ventaja (en posicion y material) tengo problemas al concretar la partida. Me distraigo con el comfort de la ventaja y acabo considerando menos posibilidades de proceder y menos consecuencias, lo cual acaba en desastre.

Estas tres fallas se ven reflejadas de un manera muy distinta en mi estilo de juego de Go (que es mas estrategico que tactico).

Sobre el primer punto en Go: Me reservo a proceder de manera abstracta, siguiendo ciertos principios de distancia y posicion de manera casi mecanica (ya que el oponente es mucho menos relevante para ciertas cosas al inicio de la partida que al final de la misma). Tal cosa generalmente se desencadena en posiciones avanzadas por todo el tablero y refuerzos constantes en batallas.

Sobre el segundo punto en Go: Hay ciertos puntos clave donde es precisio enfocar la atencion, de ahi en fuera todo procedimiento es relevante pero no crucial. Siempre y cuando no se acerque demasiado a tales puntos, la adquisicion de terreno es certera sin riesgo de bajas mayores.

Sobre el tercer punto en Go: Aqui, al tener la ventaja lo que hace falta es encasillar al oponente y colocar piezas en detalles. Todos los movimientos se vuelven muy seguros y un poco de experimentacion o improvisacion puede mejorar los resultados sin riesgo de repercuciones en absoluto.

Son tendencias que vienen de la misma raiz. Me veo mas favorecido en un ambito que en el otro, pero eso es circunstancial, lo importante es notar que patrones manifiesto para saber como enfocar y cambiar mis debilidades.


Evidentemente todo esto tiene repercuciones sobre mi toma de decisiones fuera de juegos estrategicos. La calidad de mis decisiones se mide a cada instante y cada error que cometo en la vida real tiene un precio grande, un costo psicologico, emocional y a veces fisico. Mejorar la toma de decisiones es una necesidad, no podemos darnos el lujo de preservar conductas que tienen pobres resultados (Dañinos a veces), sea cual sea la razon.

domingo, 24 de enero de 2016

Nada para cambiar como el fallar

¿En qué? Objetivos personales más que nada. Los deberes van primero y esos están cumplidos o en progreso a cumplirse, es en lo demás que hay problemas. En realidad no hice tanto como me gustaría haber hecho. Supongo que son cosas que pasan, necesitan tiempo, paciencia, dedicación… pero el tiempo es limitado y hay mucho en que invertirlo.
De vez en cuando surge la oportunidad de invertir tiempo en algo fuera de la rutina y ahí es donde nos vemos forzados a tomar una decisión o la tomamos o la dejamos ir. Las oportunidades no vuelven, eso es algo que deberíamos tener muy presente. Pero también es importante tener en mente que no todo depende de nosotros, al tomar tal oportunidad las cosas pueden salir mal, es cuestión de azar.
No puedo evitar la decepción de no poder completar ciertas metas por impedimentos personales. El como soy debe cambiar. No me molesta reconocer que estaba equivocado, sin embargo no deja de ser extraño que una de las características para cumplir con ciertas metas personales implica precisamente en el dejar de quererlas. ¿Pero en tal caso porque las adquiriría si ya no las quiero? En fin, paradojas de la vida.
Supongo que me he dejado afectar demasiado por los resultados que he estado teniendo en vez de enfocar en el proceso, el deber ahora recaen en volver al principio y partir de nuevo desde ahí. De cualquier manera ciertas oportunidades se han ido, como tienden a hacer las cosas en esta vida, así que espero que tal perdida, por pequeña que sea, me mantenga consciente de no alejarme demasiado del principio de nuevo.
Quizá la verdad sea que no me he tomado muy en serio las cosas. Sí, he cumplido y continúo haciendo lo posible por estar al día, pero fuera de ello en realidad no hay mucho más que demande potencia cognitiva. Resulta que necesito más actividades demandantes, supongo que el regreso a la escuela ayudara a ponerme en marcha, pero no será suficiente.
Debo decir que disfruto mucho hacerme pasar por una persona menos inteligente de lo que soy, a veces es para probar el conocimiento de los demás, a veces es por diversión, pero se ha vuelto una costumbre que he hecho más a menudo de lo debido y a pesar de que no repercute negativamente de manera directa, si causa que pierda seriedad en mi enfoque y tenga menos rendimiento que el posible.
Hay muchos cambios que tengo que hacer. Hay una cantidad considerable de características que no necesariamente las reconoceríamos como negativas pero sin ellas poder desempeñarme mejor y adquirir lo que necesito. Lo podríamos ver como un sacrificio.
Encontrar una relativamente duradera y raramente perturbable paz y tranquilidad tiene sus usos, pero vale muy poco porque tal cosa es para uno mismo y lo que es necesario es aportar algo a los demás... El bueno humor no quitara la ignorancia, ni la soberbia y donde halla tales cosas no puede haber sabiduría. Casi por definición podemos decir que la gente ubicada bajo tales circunstancias va a sufrir.

Para remediar la ignorancia no solo hace falta educación, hace falta también formación. Si la formación no es adecuada, por más que la persona acumule ideas no podrá (y seguramente no querrá) hacer conexiones entre estas para entender al mundo mejor. Pero para dar formación hace falta primero comprender lo que tal cosa significa y pasar por un trayecto largo de la misma para después poder impartirla.

Después habrá más que decir. Espero poder hacer los cambios a tiempo y aprovechar mejor mis recursos.