jueves, 29 de enero de 2015

La más grande fortaleza es también la más grande debilidad.

Demasiado tiempo ha pasado desde la última vez que escribí una anotación para mi blog. Me asegurare  de escribir habitualmente, lo tendré anotado por ahí para tenerlo en mente.
He cambiado tanto, mis motivaciones son diferentes, mis ideas son diferentes, mi cuerpo es diferente. Soy otra persona.
Ahora lo que toca es aplicarse más que antes, hay muchas cosas por hacer y los deberes varían desde auto-imposiciones hasta tareas y estudio escolar. Me alegra estar bien encaminado, pero aún me falta mucho por hacer para llegar a donde es necesario que este y está todavía más lejos donde me gustaría estar. No me refiero a un “lugar”. Dejare el tema pendiente para después, hay otras cosas que mencionar.
Últimamente ha venido a mi atención un tema sobre la habilidad personal y los graves impedimentos que trae consigo. Tengo la idea y ejemplos, pero no logro describirlo en palabras totalmente de por sí. La manera más cercana a describir la idea que tengo es algo así como la imaginación del ser humano y la manera en la que se sale de control para terminar dominándole. Aun así no es del todo adecuado a la idea que tengo en mente. Lo que sí puedo comunicar es la importancia de hacer un auto-análisis sobre cuando nuestras fortalezas están en realidad actuando en contra de nosotros, no porque de por si tengan “efectos secundarios” sino porque, a final de cuentas, la naturaleza del tiempo/situación resulta ser desfavorable para los propósitos o metas para los cuales el método o paradigma se supone que debería lograr.
Llevo varios días jugando ajedrez y noto que mis errores son de una manera “constante” en cierto tipo de situaciones. Por otra parte, independientemente de la dificultad, se me facilitan otro tipo de circunstancias. Al conocer tan poco del ajedrez no puedo efectivamente describir los momentos y las razones por las que fallo adecuadamente, sin embargo lo veo reflejado a través de mí día a día, en decisiones “reales” que terminan siendo ofuscadas por cosas que simplemente mi cerebro “no podía ver”. Quienes somos lo manifestamos cada momento de nuestras existencias, entonces utilizar un juego de ajedrez para medir la calidad de mi toma de decisiones y “evaluación del contexto” es útil para tener en mente que hay veces que simplemente no voy a poder dar la medida por falta de entrenamiento/experiencia. Son cosas que vienen con el tiempo, nada demasiado grave especialmente por el hecho de que reconozco que hay cosas que necesito mejorar.
Lo último que me gustaría discutir en esta anotación es que hay cosas que solamente se entienden al momento de explicarlas. Es una sensación curiosa ya que no puede ser planeada en absoluto. Estoy hablando de cierto tema “X” con cualquier persona y mientras explico digo cosas que no tenía idea que existieran en mi cerebro. Sin embargo después de tales cosas las analizo y me doy cuenta que es totalmente congruente con lo que ya sabía, simplemente que al momento de explicarlo se hizo (o simplemente se expresó) una ‘conexión’ inconsciente.

Para terminar, como nota de progreso, tarde meses en lograr estabilizarme emocionalmente hasta que a finales del 2014 lo logre, de ahí en adelante hacen falta detalles que arreglar y cosas que pulir constantemente. De cualquier manera ahora me siento bien, no dependo emocionalmente de nadie y hay muy pocas cosas que me llegan a afectar. También, cuando estoy afectado por algo me dedico a aplicar mi raciocinio a deshacer la reacción emocional para no perder más tiempo con cosas tan mundanas.

Ahora también puedo decir que es bueno ser yo. Y será aún mejor ser yo cuando logre erradicar el “seseo”.